Mientras tres policías eran heridos por armas de fuego en el Penal de Libertad, en la Cárcel de Salto se continuaba con la campaña de Vacunación contra la Gripe, tanto a policías como a reclusos. Las dos caras de la misma moneda: LA CONVIVENCIA EN LA CÁRCEL.
Este es un espacio para compartir todo lo que atañe a la vida penitenciaria, a ambos lados de las rejas.... Nuestros pilares fundamentales son:LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN y LA PLURALIDAD IDEOLÓGICA,lejos de las ligaduras gremiales y políticas.Está abierto a todo aquel/lla que quiera ofrecer sus opiniones a través de sus comentarios.El objetivo paralelo y de fondo,es concientizar a la sociedad de que la cárcel es su reflejo....
viernes, 20 de abril de 2012
viernes, 23 de marzo de 2012
Con olor a Cárcel....
Con olor a Cárcel es un nuevo destello en este Blog, que va a tender a compartir imágenes (fotos y/o videos) que muestren un poco, lo que significa vivir encarcelado....a ambos lados de las rejas.....
sábado, 17 de marzo de 2012
El Estado deberá pagar a cárceles privadas por cada preso hacinado
Si en una de las cárceles construidas bajo el régimen de Participación Pública Privada (PPP) hay más presos de los que corresponde, el Estado deberá pagar una suma extra a la empresa que esté a cargo del proyecto. Además, deberá abonará una multa si los presos viven en condiciones de hacinamiento.
El Poder Ejecutivo definió que la primera cárcel financiada bajo este sistema de PPP estará instalada en la zona de Punta de Rieles. La Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) tiene terminado el borrador del pliego de licitación y pretende ponerlo a disposición de los interesados en mayo.
El Poder Ejecutivo se compromete en el llamado a oferentes a hacer un “pago adicional” por cada recluso que sobrepase la cantidad de presos permitidos, dijo ayer el gerente de Evaluación de Proyectos de la CND, Marcelo Pérez. El jerarca presentó el proyecto a empresarios locales e internacionales, en particular canadienses, durante un seminario sobre el régimen PPP que organizó la Embajada de Canadá en Uruguay.
Las plazas disponibles en la cárcel serán 1.960. Pérez explicó que entre el 100% y el 120% de la capacidad (hasta 2.352 presos) “se paga el costo promedio” por cada presidiario. Si las personas encarceladas alcanzan el 120% de los lugares disponibles, el gobierno pagará a la empresa inversora “una multa excesiva”.
El costo promedio de un recluso era de US$ 640 por mes en el año 2010. La cárcel más poblada de Uruguay es el Comcar. Ese centro tiene lugar para 1.600 personas pero son alrededor de 3.200 los presos que viven allí al día de hoy.
El proyecto carcelario ya tiene sus estudios de factibilidad terminados y en las próximas semanas será estudiado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El llamado a licitación será a fines de abril o principios de mayo. Las propuestas serán evaluadas durante cuatro y seis meses para luego realizar la adjudicación.
El gobierno ya fue sondeado por al menos siete empresas de distintos países, dijeron fuentes de la CND. Además de inversores locales, capitales chilenos, españoles, brasileños, franceses y estadounidenses, ya manifestaron interés en construir la primer cárcel uruguaya bajo el régimen de PPP.
En esos países ya hay centros penitenciarios que funcionan bajo asociación del Estado y privados. Tanto el Ministro del Interior, Eduardo Bonomi, como el director general de Secretaría de la cartera, Charles Carrera, visitaron cárceles de distintas ciudades del continente que siguen el modelo a aplicarse en Uruguay.
La licitación prevé que la construcción del centro lleve dos años. El ministro del Interior dijo que la cárcel estará en funcionamiento en el año 2014.
Hacinamiento
El gerente de la CND explicó a unos 70 empresarios que “el pago por superpoblación” tiene el objetivo de evitar el hacinamiento carcelario. Pérez reconoció a los inversores que el exceso de presos en cárceles es frecuente en Uruguay.
“Buscamos fortalecer el sistema de rehabilitación que hoy está fuertemente deteriorado. Entendemos que se necesita un cambio en el modelo de gestión”, sostuvo el jerarca.
El nuevo modelo penitenciario implicará la división de la gestión penitenciaria. El Estado será responsable de la seguridad, la salud y la rehabilitación de los presos. El privado será responsable de la alimentación, la jardinería del lugar y los servicios de hotelería, que en la práctica son el acondicionamiento de celdas y lavado de ropa. La delegación de funciones es otro de los caminos elegidos por el gobierno para buscar mejorar la atención de los reclusos.
La asociación público privada tendrá validez durante 20 años.
Del encuentro con empresarios también participaron el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa; el ministro de Transporte, Enrique Pintado; el vicepresidente de la CND, Pablo Gutiérrez; representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial.
Tanto Cánepa como Pintado defendieron las reglas de juego “claras” que presenta Uruguay como plaza financiera ante inversores que, potencialmente, pueden ser la vía de financiación para construir esta cárcel que funcionará bajo nuevo régimen.
(Extraído de "El Observador")
El Poder Ejecutivo definió que la primera cárcel financiada bajo este sistema de PPP estará instalada en la zona de Punta de Rieles. La Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) tiene terminado el borrador del pliego de licitación y pretende ponerlo a disposición de los interesados en mayo.
El Poder Ejecutivo se compromete en el llamado a oferentes a hacer un “pago adicional” por cada recluso que sobrepase la cantidad de presos permitidos, dijo ayer el gerente de Evaluación de Proyectos de la CND, Marcelo Pérez. El jerarca presentó el proyecto a empresarios locales e internacionales, en particular canadienses, durante un seminario sobre el régimen PPP que organizó la Embajada de Canadá en Uruguay.
Las plazas disponibles en la cárcel serán 1.960. Pérez explicó que entre el 100% y el 120% de la capacidad (hasta 2.352 presos) “se paga el costo promedio” por cada presidiario. Si las personas encarceladas alcanzan el 120% de los lugares disponibles, el gobierno pagará a la empresa inversora “una multa excesiva”.
El costo promedio de un recluso era de US$ 640 por mes en el año 2010. La cárcel más poblada de Uruguay es el Comcar. Ese centro tiene lugar para 1.600 personas pero son alrededor de 3.200 los presos que viven allí al día de hoy.
El proyecto carcelario ya tiene sus estudios de factibilidad terminados y en las próximas semanas será estudiado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El llamado a licitación será a fines de abril o principios de mayo. Las propuestas serán evaluadas durante cuatro y seis meses para luego realizar la adjudicación.
El gobierno ya fue sondeado por al menos siete empresas de distintos países, dijeron fuentes de la CND. Además de inversores locales, capitales chilenos, españoles, brasileños, franceses y estadounidenses, ya manifestaron interés en construir la primer cárcel uruguaya bajo el régimen de PPP.
En esos países ya hay centros penitenciarios que funcionan bajo asociación del Estado y privados. Tanto el Ministro del Interior, Eduardo Bonomi, como el director general de Secretaría de la cartera, Charles Carrera, visitaron cárceles de distintas ciudades del continente que siguen el modelo a aplicarse en Uruguay.
La licitación prevé que la construcción del centro lleve dos años. El ministro del Interior dijo que la cárcel estará en funcionamiento en el año 2014.
Hacinamiento
El gerente de la CND explicó a unos 70 empresarios que “el pago por superpoblación” tiene el objetivo de evitar el hacinamiento carcelario. Pérez reconoció a los inversores que el exceso de presos en cárceles es frecuente en Uruguay.
“Buscamos fortalecer el sistema de rehabilitación que hoy está fuertemente deteriorado. Entendemos que se necesita un cambio en el modelo de gestión”, sostuvo el jerarca.
El nuevo modelo penitenciario implicará la división de la gestión penitenciaria. El Estado será responsable de la seguridad, la salud y la rehabilitación de los presos. El privado será responsable de la alimentación, la jardinería del lugar y los servicios de hotelería, que en la práctica son el acondicionamiento de celdas y lavado de ropa. La delegación de funciones es otro de los caminos elegidos por el gobierno para buscar mejorar la atención de los reclusos.
La asociación público privada tendrá validez durante 20 años.
Del encuentro con empresarios también participaron el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa; el ministro de Transporte, Enrique Pintado; el vicepresidente de la CND, Pablo Gutiérrez; representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial.
Tanto Cánepa como Pintado defendieron las reglas de juego “claras” que presenta Uruguay como plaza financiera ante inversores que, potencialmente, pueden ser la vía de financiación para construir esta cárcel que funcionará bajo nuevo régimen.
(Extraído de "El Observador")
Trabajo para la rehabilitación - 50 mujeres privadas de libertad trabajarán en industria pesquera
El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, informó que 50 mujeres privadas de libertad, provenientes del Centro Nacional de Rehabilitación, trabajarán en una industria pesquera como parte de su proceso de recuperación social. La empresa incorporará cinco privadas de libertad por semana y la empresa garantizará el traslado, según informó.“Esta es la única forma real de rehabilitación”, valoró el ministro, al tiempo que señaló que de esta manera los reclusos salen con trabajo, un requisito muy importante para la reinserción del privado de libertad a la sociedad. La empresa ofreció las 50 plazas laborales al Ministerio del Interior, que está ajustando los términos del convenio.
Actualmente trabajan fuera del recinto carcelario unas 80 mujeres. En 2011 unos 300 presos trabajaron fuera de las cárceles, en una experiencia calificada como “muy buena”.
Fuente: Presidencia de la República
viernes, 2 de marzo de 2012
Algo sobre el Seminario: “Privación de Libertad: desafío interinstitucional ¿Cómo salir del modelo punitivo y desarrollar el socio – educativo?
(Noticia extraída de Diario El Pueblo de Salto)
El Maestro Brusa hizo severas críticas al sistema carcelario:
LA REALIDAD
El investigador estableció algunos hechos del contexto actual sobre los que se basa para brindar su opinión: aumento sistemático del delito a nivel general y en sus variantes más violentas en los últimos 25 años, ha crecido la reincidencia, ha crecido la población carcelaria con más de 9 mil presos (Uruguay está entre los 50 países con tasas más altas de prisionización, con 268 cada 100 mil habitantes), las condiciones de reclusión son de emergencia, hay elevados niveles de inseguridad y miedo, ausencia de políticas públicas integrales y a largo plazo, hay una pobreza en el debate actual entre el actual gobierno y la oposición. En ese contexto las instituciones penitenciarias son cuestionadas en sus fines y fundamentos.
¿POR QUÉ CASTIGAMOS?
Según Trajtenberg la opinión pública tiene una respuesta rápida que es: “castigamos para que haya menos delitos, ya que lo único importante es el resultado”. A partir de eso presentó las ideas del llamada “consecuencialismo y del retribucionismo”. Si bien pensar por qué castigamos parece ser un tema filosófico alejado de la realidad dice el investigador que para solucionar los temas de delitos e inseguridad se “requiere cambios enormes. Hay que hacer un aumento en infraestructura y en recursos humanos, mejorar la investigación para generar políticas adecuadas, hay que incorporar políticas de otras partes, que hayan mejores sistemas de información y transparencia, entre otros. Pero es fundamental tener claro los fundamentos por lo que castigamos”.
El Maestro Brusa hizo severas críticas al sistema carcelario:
Ante la inexistencia de un sistema carcelario se discute la posibilidad de caminar hacia un proceso socio educativo
Comenzó ayer y prosigue hoy un seminario en la Regional Norte en el que se está estudiando, reflexionando y debatiendo sobre el posible camino socio educativo que se pretende dar al funcionamiento de las cárceles en el país. La academia y los operadores directos intercambian opiniones de una realidad que lejos está de cumplir con la disposición constitucional (artículo 26) que dispone que “en ningún caso se permitirá que las cárceles sirvan para mortificar, y sí sólo para asegurar a los procesados y penados, persiguiendo su reeducación, la aptitud para el trabajo y la profilaxis del delito”.
Del intercambio producido se confirma la dura realidad, las carencias existentes, algunas experiencias locales destacadas, y la ausencia de un vínculo entre lo teórico y lo práctico. Hoy se podrá tener un conocimiento más acabado del Proyecto Tacuabé, por el que se instalará un centro en donde funcionara el ingenio azucarero El Espinillar.
¿QUIÉNES ESTÁN?
Los participantes del seminario sumaban ayer más de 60 personas, entre los que se pudo apreciar a policías, estudiantes, docentes, maestros, profesionales. Se destacó la presencia de algunos directores de cárceles departamentales como es el caso de la de Salto, Artigas y Colonia. Además estuvieron presentes profesores que dictan clases de secundaria en las cárceles en el marco del Programa de Enseñanza en contexto de encierro. Había también presencia de funcionarios del Instituto del Niño y del Adolescentes del Uruguay (INAU), y colaboradores de distintos departamentos de la región. La organización de la actividad básicamente estuvo a cargo del Espacio de Formación Integral “Fortalecimiento de los procesos educativos y productivos en contexto de encierro”, de la Universidad de la República, que involucra a las facultades de Ciencias Sociales, de Economía y Administración, de la Unidad de Extensión y de la propia Regional Norte. La apertura estuvo a cargo de un representante de nuestra casa de estudios, del Jefe de Policía Carlos Ayuto y del coordinador del área educativa del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), maestro Alberto Brusa.
¿QUÉ BUSCA EL SEMINARIO?
El seminario denominado “Privación de Libertad: desafío interinstitucional ¿Cómo salir del modelo punitivo y desarrollar el socio – educativo? Construyendo diálogos”, según las manifestaciones del maestro Alberto Brusa, “tiende puentes de diálogos, porque cuando hablamos de la problemática del sistema hacemos referencia a las personas que habitan las cárceles”. Busca ser “un hito de esfuerzo interinstitucional y en ese sentido es desde Salto que empezarán los cambios”, tanto desde la Unidad Penitenciaria ubicada en barrio Williams como la que se proyecta instalar a 70 kilómetros, el proyecto Tacuabé, en el ex Espinillar.
Manifestó que busca ser un seminario “extremadamente provocativo, porque acá se habla de encierro, de punitivo, de confrontación de modelos y esperamos que haya mucha confrontación y otros procesos similares”.
Equilibristas sin red
Para Brusa una de las carencias del sistema penitenciario es la poca producción académica existente. “Hay un divorcio muy grande entre una realidad extremadamente compleja en la sociedad y una academia que ha estado de espaldas”. Este es un punto de partida que no hay que dejar de lado porque “somos como los equilibristas de circo que salimos sobre el alambre pero que carecemos de una cosa fundamental: una red que nos sostenga. Esa red es la red teórica, conceptual, científica, que hace posible que uno se caiga y tenga un soporte para volver a trabajar”.
NO HAY SISTEMA, HAY CÁRCELES QUE NO SOCIALIZAN Y EXCLUYEN
Brusa reconoció que “estamos sin un sistema penitenciario. Estamos con cárceles, pero no con un sistema. Somos islas y vivimos una realidad fragmentada. Además la realidad marca que ninguna cárcel es socializadora y son altamente excluyentes. No tenemos red que nos sostenga y nos enfrentamos a una realidad en la que no tenemos un soporte para brindar respuestas claras”. Agregó que “Uruguay es el único país de América Latina donde el encargado del sistema penitenciario es la Policía. Con esto estamos un siglo atrás, porque no es función de la Policía ya que no está preparada para eso, sino para otra cosa. Y este no es un tema menor si pensamos en un sistema”.
LA POBLACIÓN
El maestro fue claro al decir que la mirada está puesta en un modelo socio educativo pero muchos “no sabemos las juventudes que tenemos encerradas y qué tan distintas son de las que están afuera, no hemos hecho esa reflexión. Y es necesario saber con qué población estamos hoy trabajando”. Se preguntó si es la misma de la cárcel de Artigas, que la de Punta Rieles, del Comcar o de Maldonado.
EL HACINAMIENTO
El hacinamiento es un problema serio: “no hay la menor duda. Pero no es solo un problema penitenciario, hay que mirarlo también en el Poder Judicial, que no opta por medidas alternativas. En Uruguay hay una libertad asistida mínima. Hay que ver también el tiempo que permanece el recluso: el promedio es de 4 años. Si todos van para adentro el problema es interminable”.
ELABORACIÓN ACADÉMICA
El concepto de proceso socio educativo hay que entenderlo desde la realidad que se tiene. Por eso “necesita una profunda elaboración y trabajo de orden rigurosamente académico”. El desafío “es el punto de partida y debemos formular el proyecto teniendo una brújula que nos oriente hacia donde vamos. Hay que saber para que queremos formar al personal penitenciario”. Entiende Brusa que la idea de hacia donde se va está plasmado en el proyecto de ley de creación del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), ya que esa figura es “una de las herramientas de un sistema que se quiere montar”. Si bien el INR se creó a través de la ley de presupuesto se aspira a que se transforme en un ente desconcentrado que salga de la Policía y vaya construyendo un sistema penitenciario que no hay.
Visión del investigador Nicolás Trajtenberg sobre “el crimen y el castigo”
“Hay que aumentar infraestructura y recursos humanos, pero es fundamental tener claro por qué castigamos”
Nicolás Trajtemberg es magíster y docente del departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. Expuso sobre la realidad de lo que denominó “Crimen y castigo y sus fundamentos”.
Comenzó ayer y prosigue hoy un seminario en la Regional Norte en el que se está estudiando, reflexionando y debatiendo sobre el posible camino socio educativo que se pretende dar al funcionamiento de las cárceles en el país. La academia y los operadores directos intercambian opiniones de una realidad que lejos está de cumplir con la disposición constitucional (artículo 26) que dispone que “en ningún caso se permitirá que las cárceles sirvan para mortificar, y sí sólo para asegurar a los procesados y penados, persiguiendo su reeducación, la aptitud para el trabajo y la profilaxis del delito”.
Del intercambio producido se confirma la dura realidad, las carencias existentes, algunas experiencias locales destacadas, y la ausencia de un vínculo entre lo teórico y lo práctico. Hoy se podrá tener un conocimiento más acabado del Proyecto Tacuabé, por el que se instalará un centro en donde funcionara el ingenio azucarero El Espinillar.
¿QUIÉNES ESTÁN?
Los participantes del seminario sumaban ayer más de 60 personas, entre los que se pudo apreciar a policías, estudiantes, docentes, maestros, profesionales. Se destacó la presencia de algunos directores de cárceles departamentales como es el caso de la de Salto, Artigas y Colonia. Además estuvieron presentes profesores que dictan clases de secundaria en las cárceles en el marco del Programa de Enseñanza en contexto de encierro. Había también presencia de funcionarios del Instituto del Niño y del Adolescentes del Uruguay (INAU), y colaboradores de distintos departamentos de la región. La organización de la actividad básicamente estuvo a cargo del Espacio de Formación Integral “Fortalecimiento de los procesos educativos y productivos en contexto de encierro”, de la Universidad de la República, que involucra a las facultades de Ciencias Sociales, de Economía y Administración, de la Unidad de Extensión y de la propia Regional Norte. La apertura estuvo a cargo de un representante de nuestra casa de estudios, del Jefe de Policía Carlos Ayuto y del coordinador del área educativa del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), maestro Alberto Brusa.
¿QUÉ BUSCA EL SEMINARIO?
El seminario denominado “Privación de Libertad: desafío interinstitucional ¿Cómo salir del modelo punitivo y desarrollar el socio – educativo? Construyendo diálogos”, según las manifestaciones del maestro Alberto Brusa, “tiende puentes de diálogos, porque cuando hablamos de la problemática del sistema hacemos referencia a las personas que habitan las cárceles”. Busca ser “un hito de esfuerzo interinstitucional y en ese sentido es desde Salto que empezarán los cambios”, tanto desde la Unidad Penitenciaria ubicada en barrio Williams como la que se proyecta instalar a 70 kilómetros, el proyecto Tacuabé, en el ex Espinillar.
Manifestó que busca ser un seminario “extremadamente provocativo, porque acá se habla de encierro, de punitivo, de confrontación de modelos y esperamos que haya mucha confrontación y otros procesos similares”.
Equilibristas sin red
NO HAY SISTEMA, HAY CÁRCELES QUE NO SOCIALIZAN Y EXCLUYEN
Brusa reconoció que “estamos sin un sistema penitenciario. Estamos con cárceles, pero no con un sistema. Somos islas y vivimos una realidad fragmentada. Además la realidad marca que ninguna cárcel es socializadora y son altamente excluyentes. No tenemos red que nos sostenga y nos enfrentamos a una realidad en la que no tenemos un soporte para brindar respuestas claras”. Agregó que “Uruguay es el único país de América Latina donde el encargado del sistema penitenciario es la Policía. Con esto estamos un siglo atrás, porque no es función de la Policía ya que no está preparada para eso, sino para otra cosa. Y este no es un tema menor si pensamos en un sistema”.
LA POBLACIÓN
El maestro fue claro al decir que la mirada está puesta en un modelo socio educativo pero muchos “no sabemos las juventudes que tenemos encerradas y qué tan distintas son de las que están afuera, no hemos hecho esa reflexión. Y es necesario saber con qué población estamos hoy trabajando”. Se preguntó si es la misma de la cárcel de Artigas, que la de Punta Rieles, del Comcar o de Maldonado.
EL HACINAMIENTO
El hacinamiento es un problema serio: “no hay la menor duda. Pero no es solo un problema penitenciario, hay que mirarlo también en el Poder Judicial, que no opta por medidas alternativas. En Uruguay hay una libertad asistida mínima. Hay que ver también el tiempo que permanece el recluso: el promedio es de 4 años. Si todos van para adentro el problema es interminable”.
ELABORACIÓN ACADÉMICA
El concepto de proceso socio educativo hay que entenderlo desde la realidad que se tiene. Por eso “necesita una profunda elaboración y trabajo de orden rigurosamente académico”. El desafío “es el punto de partida y debemos formular el proyecto teniendo una brújula que nos oriente hacia donde vamos. Hay que saber para que queremos formar al personal penitenciario”. Entiende Brusa que la idea de hacia donde se va está plasmado en el proyecto de ley de creación del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), ya que esa figura es “una de las herramientas de un sistema que se quiere montar”. Si bien el INR se creó a través de la ley de presupuesto se aspira a que se transforme en un ente desconcentrado que salga de la Policía y vaya construyendo un sistema penitenciario que no hay.
Visión del investigador Nicolás Trajtenberg sobre “el crimen y el castigo”
“Hay que aumentar infraestructura y recursos humanos, pero es fundamental tener claro por qué castigamos”
Nicolás Trajtemberg es magíster y docente del departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. Expuso sobre la realidad de lo que denominó “Crimen y castigo y sus fundamentos”.
Expresó que son 4 las dimensiones del delito y su vínculo con el castigo. En primer surge la dimensión de ¿Cómo sabemos que ocurren delitos? que está relacionada a las fuentes de información (datos policiales, judiciales, entre otras). En segundo lugar surge la dimensión de ¿Por qué se cometen los delitos?, para ello hay teorías criminológicas que explican que es el delito. La tercera dimensión refiere a ¿Qué tenemos que hacer para enfrentar el delito?, y es aquí que surgen las políticas públicas criminales, que pueden ir desde estrategias comunitarias de seguridad barrial, programas de rehabilitación en cárceles o seguridades privadas. La cuarta dimensión es la que responde a la pregunta ¿Por qué y cómo debemos castigar?, ¿Cuáles son los fundamentos para castigar? Todas las dimensiones están conectadas entre sí.
LA REALIDAD
El investigador estableció algunos hechos del contexto actual sobre los que se basa para brindar su opinión: aumento sistemático del delito a nivel general y en sus variantes más violentas en los últimos 25 años, ha crecido la reincidencia, ha crecido la población carcelaria con más de 9 mil presos (Uruguay está entre los 50 países con tasas más altas de prisionización, con 268 cada 100 mil habitantes), las condiciones de reclusión son de emergencia, hay elevados niveles de inseguridad y miedo, ausencia de políticas públicas integrales y a largo plazo, hay una pobreza en el debate actual entre el actual gobierno y la oposición. En ese contexto las instituciones penitenciarias son cuestionadas en sus fines y fundamentos.
¿POR QUÉ CASTIGAMOS?
Según Trajtenberg la opinión pública tiene una respuesta rápida que es: “castigamos para que haya menos delitos, ya que lo único importante es el resultado”. A partir de eso presentó las ideas del llamada “consecuencialismo y del retribucionismo”. Si bien pensar por qué castigamos parece ser un tema filosófico alejado de la realidad dice el investigador que para solucionar los temas de delitos e inseguridad se “requiere cambios enormes. Hay que hacer un aumento en infraestructura y en recursos humanos, mejorar la investigación para generar políticas adecuadas, hay que incorporar políticas de otras partes, que hayan mejores sistemas de información y transparencia, entre otros. Pero es fundamental tener claro los fundamentos por lo que castigamos”.
viernes, 24 de febrero de 2012
La Cárcel de Lujo
Como circuló por mucho tiempo en tantos portales, y hasta por mail trascendió la noticia, en Austria existe una prisión a la que todo prisionero desearía ir. El edificio cuya aparencia es similar a la de un complejo de viviendas para solteros de alta sociedad (según publicó la revista peruana Etiqueta Negra), tiene un moderno diseño arquitectónico y cuenta con gimnasio, capilla, canchas de basketball e incluso una habitación privada para visitas conyugales. Las habitaciones tienen ventanas muy grandes y baños privados. Casa unidad también cuenta con una cocina en donde los internos tienen la libertad de cocinarse y comer a su antojo.
En cuanto a instalaciones es totalmente completísima. Todos sus presos disponen de un gimnasio completo, una cancha de baloncesto, además de multitud de juegos con el ping-pong. Y por si esto fuera poco solo tendrían que ver las celdas que más bien parecen habitaciones de un hotel. Cada habitación dispone de televisión, mobiliario como estanterías, dos escritorios, sillas, etc., y para rematar una increíble iluminación que llega a través de una gran ventana. La cárcel además dispone de instalaciones como salas conyugales de lo más cuidadas y lujosas; y siempre con una gran iluminación natural que entra a través de grandes ventanales. Sin duda un lugar donde vivir en perfectas condiciones.
Pues bien, resulta que en Suiza no se cometen tantos delitos como en los Estados Unidos, por ejemplo, pero en cambio de los pocos delitos que se cometen, los robos predominan, cometiéndose un 40% más de los mismos en Austria que en los Estados Unidos. Un dato importante si tenemos en cuenta la existencia de esta prisión en el país. Es de los más probable que la mayoría de estos delitos por robos sean con un único fin: vivir tranquilo y en buenas condiciones durante un periodo de tiempo. Sin duda esto puede convertirse en un estilo de vida un tanto particular.
El arquitecto Josef Hohensinn, quien fue contratado para construir este edificio, señala que este puede servir como método de rehabilitación para los prisioneros. Según algunos que están a favor de este cambio, al crear un ambiente más libre, limpio y arquitectónicamente armónico, las prisiones se vuelven más seguras y habitables.
Pues bien, resulta que en Suiza no se cometen tantos delitos como en los Estados Unidos, por ejemplo, pero en cambio de los pocos delitos que se cometen, los robos predominan, cometiéndose un 40% más de los mismos en Austria que en los Estados Unidos. Un dato importante si tenemos en cuenta la existencia de esta prisión en el país. Es de los más probable que la mayoría de estos delitos por robos sean con un único fin: vivir tranquilo y en buenas condiciones durante un periodo de tiempo. Sin duda esto puede convertirse en un estilo de vida un tanto particular.
El arquitecto Josef Hohensinn, quien fue contratado para construir este edificio, señala que este puede servir como método de rehabilitación para los prisioneros. Según algunos que están a favor de este cambio, al crear un ambiente más libre, limpio y arquitectónicamente armónico, las prisiones se vuelven más seguras y habitables.
Triplican libertades de reclusos para descongestionar las prisiones en Uruguay
"El prosecretario letrado de la Corte, Carlos Alles, dijo que en el último mes del año 2011 llegaron a la Suprema Corte de Justicia (SCJ) 178 solicitudes de libertad anticipada, de las cuales se concedieron 73 (41%). “Es bastante más que el promedio general, que es de 25%” de concesiones, subrayó.
Esa situación se debió a los informes favorables del Instituto Nacional de Criminología (Inacri), que en los últimos dos meses fueron parciales.
El abogado precisó que la benevolencia de esos informes obedeció a que se centraron en aspectos jurídicos. “Se debe a que los informes del Inacri, que suelen hacerlos técnicos como psicólogos y asistentes sociales, los están haciendo procuradores y abogados”, señaló Alles y remarcó: “Son informes más jurídicos que técnicos”. Según el jerarca, se seleccionó a los reclusos con saldo de pena por cumplir “muy bajo”.
El director del Inacri, Gustavo Belarra, indicó que “puede haber aumentado la cantidad de informes jurídicos por la falta de personal” especializado abocado a la tarea. Esto lleva a que cuando hay internos “con vencimiento de pena muy cercano” (en menos de seis meses) sean abogados del Departamento Jurídico del Inacri quienes elaboren los informes positivos para la excarcelación.
El Inacri cuenta con menos de 20 funcionarios para atender a todas las solicitudes de libertad anticipada a nivel nacional. En un llamado que se abre en febrero se busca personal para llenar 14 vacantes para los equipos de elaboración de pericias, entre abogados, psicólogos y asistentes sociales.
La libertad anticipada es un beneficio al que pueden acceder aquellos reclusos con sentencia firme (penados o condenados). El trámite se realiza ante el Instituto Nacional de Rehabilitación (ex Dirección Nacional de Cárceles) o la Jefatura de Policía de la cual dependa el establecimiento carcelario en el cual el preso se encuentre recluido. Quien la concede es la Corte.
La alta cifra de homicidios en el primer mes del año (30 en 26 días) no solo puso sobre la mesa el debate respecto a la eficacia de las políticas de represión de los delitos, sino que también trajo de nuevo al primer plano la discusión sobre la liberación anticipada de presos y sus efectos en la seguridad pública.
Desde el Poder Judicial existen dudas acerca de si los informes sobre el grado de rehabilitación de los reclusos se condicen con la realidad. El ministro de la Corte, Jorge Chediak, expresó días atrás en el programa Quién es quién, de Diamante FM, que en el tema de las liberaciones anticipadas de reclusos quizá a las autoridades se les esté “yendo la mano”.
“En lo personal no he tenido más remedio que firmar algunas (libertades) aún no estando de acuerdo porque la ley obliga y la Corte no tiene la potestad absoluta de denegar la libertad cuando los informes son favorables”, afirmó Chediak.
En el pasado la SCJ podía evaluar si el reo recuperaba la libertad o si era mejor que cumpliera el total de la pena.
“A veces los presos se muestran arrepentidos ante una mala conducta, porque saben que es mejor para conseguir la libertad”, señaló Cheadiak. Enfatizó además que a veces son “dudosos” los signos de rehabilitación.
Belarra discrepa con esta visión. “Hay que evaluar las libertades que se conceden, qué delito cometieron esos presos al ingresar y cuánto reinciden. No necesariamente más penas privativas de libertad reducen los niveles de inseguridad”, aseveró. Agregó que la medida estándar para evaluar la reincidencia son los cinco años” después de la liberación.
La realidad, es que el fenómeno se produjo porque ya no hay lugar dónde meter a los presos.
En este punto......me vuelvo a acordar de Holanda.....¡La P....que lo Pa.....!
Esa situación se debió a los informes favorables del Instituto Nacional de Criminología (Inacri), que en los últimos dos meses fueron parciales.
El abogado precisó que la benevolencia de esos informes obedeció a que se centraron en aspectos jurídicos. “Se debe a que los informes del Inacri, que suelen hacerlos técnicos como psicólogos y asistentes sociales, los están haciendo procuradores y abogados”, señaló Alles y remarcó: “Son informes más jurídicos que técnicos”. Según el jerarca, se seleccionó a los reclusos con saldo de pena por cumplir “muy bajo”.
El director del Inacri, Gustavo Belarra, indicó que “puede haber aumentado la cantidad de informes jurídicos por la falta de personal” especializado abocado a la tarea. Esto lleva a que cuando hay internos “con vencimiento de pena muy cercano” (en menos de seis meses) sean abogados del Departamento Jurídico del Inacri quienes elaboren los informes positivos para la excarcelación.
El Inacri cuenta con menos de 20 funcionarios para atender a todas las solicitudes de libertad anticipada a nivel nacional. En un llamado que se abre en febrero se busca personal para llenar 14 vacantes para los equipos de elaboración de pericias, entre abogados, psicólogos y asistentes sociales.
La libertad anticipada es un beneficio al que pueden acceder aquellos reclusos con sentencia firme (penados o condenados). El trámite se realiza ante el Instituto Nacional de Rehabilitación (ex Dirección Nacional de Cárceles) o la Jefatura de Policía de la cual dependa el establecimiento carcelario en el cual el preso se encuentre recluido. Quien la concede es la Corte.
La alta cifra de homicidios en el primer mes del año (30 en 26 días) no solo puso sobre la mesa el debate respecto a la eficacia de las políticas de represión de los delitos, sino que también trajo de nuevo al primer plano la discusión sobre la liberación anticipada de presos y sus efectos en la seguridad pública.
Desde el Poder Judicial existen dudas acerca de si los informes sobre el grado de rehabilitación de los reclusos se condicen con la realidad. El ministro de la Corte, Jorge Chediak, expresó días atrás en el programa Quién es quién, de Diamante FM, que en el tema de las liberaciones anticipadas de reclusos quizá a las autoridades se les esté “yendo la mano”.
“En lo personal no he tenido más remedio que firmar algunas (libertades) aún no estando de acuerdo porque la ley obliga y la Corte no tiene la potestad absoluta de denegar la libertad cuando los informes son favorables”, afirmó Chediak.
En el pasado la SCJ podía evaluar si el reo recuperaba la libertad o si era mejor que cumpliera el total de la pena.
“A veces los presos se muestran arrepentidos ante una mala conducta, porque saben que es mejor para conseguir la libertad”, señaló Cheadiak. Enfatizó además que a veces son “dudosos” los signos de rehabilitación.
Belarra discrepa con esta visión. “Hay que evaluar las libertades que se conceden, qué delito cometieron esos presos al ingresar y cuánto reinciden. No necesariamente más penas privativas de libertad reducen los niveles de inseguridad”, aseveró. Agregó que la medida estándar para evaluar la reincidencia son los cinco años” después de la liberación.
La realidad, es que el fenómeno se produjo porque ya no hay lugar dónde meter a los presos.
En este punto......me vuelvo a acordar de Holanda.....¡La P....que lo Pa.....!
Cómo, cómo, cómo....?????
Legalizar algunas drogas ha hecho que haya menos criminales en Holanda; ahora este país está por cerrar ocho prisiones.
Holanda está por cerrar ocho prisiones debido a que no llena la capacidad de 14 mil personas que tiene su sistema penitenciario.
Actualmente existen 12 mil presos en este país que en los noventas tenía sobrecupo. Una de las razones de la disminución en el índice criminal parece tener que ver con la legalización de algunas drogas (acompañado seguramente de una política educativa con respecto a sus usos y efectos).
El ministro de justicia Nebahat Albayrak había anunciado que las prisiones se cerraran y se perderán 1200 trabajos, aunque se está considerando utilizar las prisiones para alojar a prisioneros belgas.
En Estados Unidos, el país que tiene mayor promedio de encarcelamiento y un total de más de 2.3 millones de presos, una de las objeciones que se hace se ante la legalización de la marihuana es que generaría mayor crimen y mayor consumo, algo que los casos de Portugal y Holanda desmienten.
Holanda tiene una población de 16.6 millones y solo 12 mil prisioneros, California, por ejemplo, tiene una población de 36.7 millones y una población de prisioneros de 171 mil, muchos de ellos precisamente en la cárcel por fumar o vender marihuana.
Resulta, que aunque el portal mejicano de Vanguardia comentó esta noticia en Enero del 2012, y aparentemente esta noticia ya se había publicado por allá por el 2009; así que a estas alturas ya perdimos la oportunidad de intercmabiar recursos: QUE NOS MANDARAN PERSONAL, Y LES ENVIÁBAMOS RECLUSOS.....
Qué ironía!!!...Cómo dice el dicho: "Unos mucho y otros nada"......
Holanda está por cerrar ocho prisiones debido a que no llena la capacidad de 14 mil personas que tiene su sistema penitenciario.
Actualmente existen 12 mil presos en este país que en los noventas tenía sobrecupo. Una de las razones de la disminución en el índice criminal parece tener que ver con la legalización de algunas drogas (acompañado seguramente de una política educativa con respecto a sus usos y efectos).
El ministro de justicia Nebahat Albayrak había anunciado que las prisiones se cerraran y se perderán 1200 trabajos, aunque se está considerando utilizar las prisiones para alojar a prisioneros belgas.
En Estados Unidos, el país que tiene mayor promedio de encarcelamiento y un total de más de 2.3 millones de presos, una de las objeciones que se hace se ante la legalización de la marihuana es que generaría mayor crimen y mayor consumo, algo que los casos de Portugal y Holanda desmienten.
Holanda tiene una población de 16.6 millones y solo 12 mil prisioneros, California, por ejemplo, tiene una población de 36.7 millones y una población de prisioneros de 171 mil, muchos de ellos precisamente en la cárcel por fumar o vender marihuana.
Resulta, que aunque el portal mejicano de Vanguardia comentó esta noticia en Enero del 2012, y aparentemente esta noticia ya se había publicado por allá por el 2009; así que a estas alturas ya perdimos la oportunidad de intercmabiar recursos: QUE NOS MANDARAN PERSONAL, Y LES ENVIÁBAMOS RECLUSOS.....
Qué ironía!!!...Cómo dice el dicho: "Unos mucho y otros nada"......
Del hacinamiento al excedente de plazas...
Las autoridades del Ministerio del Interior anunciaron este 22 de Febrero el cierre de la cárcel de Las Rosas, en Maldonado, y la apertura de un nuevo centro penitenciario a su lado. Consultada Gabriela Fulco (perita psicóloga en Criminología), asesora de asuntos penitenciarios del ministro Eduardo Bonomi, señaló que Las Rosas “era una de las cárceles que en el pasado se destacaron por los mayores niveles de conflictividad, motines, hacinamiento y una situación indigna respecto de las personas privadas de libertad”. Según señaló, en este momento el flamante establecimiento tiene capacidad para 544 plazas. Como en este momento hay 507 reclusos, eso “nos permite tener un excedente”, agregó. Asimismo, explicó que se está “avanzando en el plan inicial para después progresar en otros dos pasos fundamentales”: la clasificación de los internos –entre procesados, penados, primarios y reincidentes, así como de acuerdo a los delitos cometidos– y la “instalación de programas de tratamiento para atender esa privación de libertad”. Con respecto al viejo edificio, manifestó que “la idea es aprovechar esa estructura para ampliar las posibilidades de instalación de programas educativos y laborales”. En cuanto a la situación carcelaria a nivel nacional, dijo que la administración actual ha tenido “un ritmo permanente de relocalización y descongestionamiento en el sistema penitenciario”, aunque reconoció que todavía “nos quedan como desafíos la cárcel de Comcar y la de Canelones”.
domingo, 16 de octubre de 2011
La Frase del día....
Ojeando algunos apuntes encontré esta referencia del escritor Fiódor Dostoievski: “El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato que expensa a sus presos”.
Oviamente que estas "simples" palabras desatan una variedad de disconformidades y descontentos, pero antes enarbolarse en nombre de las buenas costumbres y tradiciones, sacando a relucir todas las teorías que versan sobre la psiquis del delincuente, las campañas por la baja de edad de imputabilidad, empecemos a tratar de entender que tantos "saios" no pueden estar equivocados..... Es decir, por qué empecinarnos en no reconocer que somos nosotros mismos - la sociedad - los que debemos involucrarnos seriamente y exigir a nuestros legisladores ya todos aquellos que tienen algún grado de portagonismo en la actividad política de nuestro país, que agoten esfuerzos, voluntades y todo lo que sea necesario para CAMBIAR las cosas que tienen que cambiar en materia de seguridad pública y social, así como en lo jurídico-legal. Tenemos el deber de EXIGIR tanto como de CRITICAR, porque algunos elementos ya los tenemos como para PEDIR que se cumplan los planes de acción, tanto para ofrecer seguridad, como para mejorar el sistema penitenciario y judicial.
En otras palabras, todos decimos que "no damos más", que "hasta cuándo?", que "cuánto se gasta en tener los delincuentes presos", que "está mejor para ser chorro que ciudadano decente, porque en la cárcel tienen todo gratis".....pero, claramente hablan desde el desconocimiento de lo que es convivir en este "contexto crítico" (utilizando un término muy en boga en el sector docente).
Cómo pretender rehabilitar socialmente a alguien - independientemente de la causa de encarcelamiento -, si los depositamos en lugares cuyas características edilicias y funcionales no ofrecen otra cosa que no sea la profesionalización del delito o aumentar el resentimiento social que seguramente tiene.
Es más, figúrese - usted lector - que una persona que usted sabe que estuvo presa y necesita de su ayuda (ya sea trabajo, o cualquier cosa en la usted le pueda ser útil), golpea a su puerta - metafóricamente hablando -, se la habriría?...emplearía a un ex recluso?...Bueno.... le cuento, la mayoría tiuende a decir que depende del por qué haya estado preso. Y....puede ser una alternativa.... Pero la cuestión en sí, es reconocer somos un poco hipócritas. No obstante, tampoco hay que sentirse "tan mal" ni "tan malo", porque en definitiva de eso se trata el ser humano, de sentir, de involucrarse con sentimientos encontrados, de admitir, de cuestionarnos y resolver....Al fin y al cabo, más vale empezar por algo - al menos intentar ponernos en esa situación -. que "NO HACER NADA".
En otro ámbito, tampoco debemos olvidar que hoy por hoy, las circunstancias se nos presentan de tal manera que "cualquiera" de nosotros puede ir preso....o no?...Hoy en día los prisioneros no son los de antes - como reza algún verso tanguero hablando de otras yerbas -; se va a la cárcel por un accidente de tránsito de repente.
¿Cómo privar de la libertad para enseñar a vivir en ella? ¿Cómo se puede aprender a vivir en libertad donde no hay libertad? Al fin y al cabo, educar para la libertad en situación de no-libertad no sólo es difícil, sino que bien constituye una utopía irrealizable (Extracto adaptado de: SOUZA QUEIROZ, Paulo de, Funções do Direito Penal. Legitimação versus Deslegitimação do Sistema Penal, Editorial Del Rey, Belo Horizonte, 2001, p. 63). El jurista Teodolindo Castiglione, al hacer una síntesis tan precisa de los desvalores de la cárcel dijo: “Imaginad una grande prisión, en que jóvenes y viejos vivan en promiscuidad: criminales primarios y reincidentes; trabajadores honestos segregados de la convivencia social en virtud de la irreflexión o debilidad de un momento, y vagabundos estériles curtidos en la senda del crimen: hombres que miden la extensión de su desgracia al lado de otros, de una inconsciencia pasmosa; individuos sensibles que mataron, en una pasajera explosión emocional, seres que amaban, y que se consumían castigados por el remordimiento, y oran en las ocasiones de recogimiento espiritual, o intentan suicidarse en momentos de angustia, conviviendo con facinerosos execrables, quienes fueron a dormir tranquilos luego de haber matado a sus víctimas; personas fácilmente sugestionables que, en vez de una educación apropiada que les podría otorgar beneficios, reciben el influjo pernicioso de delincuentes decididos a prolongar su conducta nociva: asesinos, ladrones, estafadores, falsarios, incendiarios, violadores, criminales de todos los tipos, vencidos por la prepotencia del impulso sexual, entregados a la perpetración de actos envilecedores, o subyugados por el asalto feroz de los más fuertes y atrevidos; todos viviendo en el mismo ambiente, en la misma estufa, en la que el microbio del mal se desarrolla, se multiplica y se rebaja... Una casa así no puede ser la escuela que educa, la pedagogía que enmienda, el establecimiento que rehabilita, la institución que redime, socorre o purifica las conciencias descarriadas. En ese vivero de gérmenes malignos, ningún enfermo se cura o ve atenuada su dolencia. En ese retiro, el alma no se reanima, el hombre no se rehace...” (Extraído de: CASTIGLIONE, Teodolindo, Estabelecimentos Penais Abertos e Outros Trabalhos, Editorial Saraiva, São Paulo, 1959, p.12-13).
Entonces, si por algún momento nos visualizamos en el lugar de esas personas privadas de libertad...¿cómo nos gustaría que nos trataran? ¿Realmente estaríamos conformes con la sociedad si nos discrimina una vez fuera de la cárcel? ¿Alguien podría juzgarnos o criticarnos si nos volvemos resentidos por las condiciones de reclusión que nos ofrecieron, aún teniendo en cuenta el sostén familiar que hayamos tenido?
Entonces sí...... las cárceles son un claro reflejo de la sociedad que las contiene.....
Oviamente que estas "simples" palabras desatan una variedad de disconformidades y descontentos, pero antes enarbolarse en nombre de las buenas costumbres y tradiciones, sacando a relucir todas las teorías que versan sobre la psiquis del delincuente, las campañas por la baja de edad de imputabilidad, empecemos a tratar de entender que tantos "saios" no pueden estar equivocados..... Es decir, por qué empecinarnos en no reconocer que somos nosotros mismos - la sociedad - los que debemos involucrarnos seriamente y exigir a nuestros legisladores ya todos aquellos que tienen algún grado de portagonismo en la actividad política de nuestro país, que agoten esfuerzos, voluntades y todo lo que sea necesario para CAMBIAR las cosas que tienen que cambiar en materia de seguridad pública y social, así como en lo jurídico-legal. Tenemos el deber de EXIGIR tanto como de CRITICAR, porque algunos elementos ya los tenemos como para PEDIR que se cumplan los planes de acción, tanto para ofrecer seguridad, como para mejorar el sistema penitenciario y judicial.
En otras palabras, todos decimos que "no damos más", que "hasta cuándo?", que "cuánto se gasta en tener los delincuentes presos", que "está mejor para ser chorro que ciudadano decente, porque en la cárcel tienen todo gratis".....pero, claramente hablan desde el desconocimiento de lo que es convivir en este "contexto crítico" (utilizando un término muy en boga en el sector docente).
Cómo pretender rehabilitar socialmente a alguien - independientemente de la causa de encarcelamiento -, si los depositamos en lugares cuyas características edilicias y funcionales no ofrecen otra cosa que no sea la profesionalización del delito o aumentar el resentimiento social que seguramente tiene.
Es más, figúrese - usted lector - que una persona que usted sabe que estuvo presa y necesita de su ayuda (ya sea trabajo, o cualquier cosa en la usted le pueda ser útil), golpea a su puerta - metafóricamente hablando -, se la habriría?...emplearía a un ex recluso?...Bueno.... le cuento, la mayoría tiuende a decir que depende del por qué haya estado preso. Y....puede ser una alternativa.... Pero la cuestión en sí, es reconocer somos un poco hipócritas. No obstante, tampoco hay que sentirse "tan mal" ni "tan malo", porque en definitiva de eso se trata el ser humano, de sentir, de involucrarse con sentimientos encontrados, de admitir, de cuestionarnos y resolver....Al fin y al cabo, más vale empezar por algo - al menos intentar ponernos en esa situación -. que "NO HACER NADA".
En otro ámbito, tampoco debemos olvidar que hoy por hoy, las circunstancias se nos presentan de tal manera que "cualquiera" de nosotros puede ir preso....o no?...Hoy en día los prisioneros no son los de antes - como reza algún verso tanguero hablando de otras yerbas -; se va a la cárcel por un accidente de tránsito de repente.
¿Cómo privar de la libertad para enseñar a vivir en ella? ¿Cómo se puede aprender a vivir en libertad donde no hay libertad? Al fin y al cabo, educar para la libertad en situación de no-libertad no sólo es difícil, sino que bien constituye una utopía irrealizable (Extracto adaptado de: SOUZA QUEIROZ, Paulo de, Funções do Direito Penal. Legitimação versus Deslegitimação do Sistema Penal, Editorial Del Rey, Belo Horizonte, 2001, p. 63). El jurista Teodolindo Castiglione, al hacer una síntesis tan precisa de los desvalores de la cárcel dijo: “Imaginad una grande prisión, en que jóvenes y viejos vivan en promiscuidad: criminales primarios y reincidentes; trabajadores honestos segregados de la convivencia social en virtud de la irreflexión o debilidad de un momento, y vagabundos estériles curtidos en la senda del crimen: hombres que miden la extensión de su desgracia al lado de otros, de una inconsciencia pasmosa; individuos sensibles que mataron, en una pasajera explosión emocional, seres que amaban, y que se consumían castigados por el remordimiento, y oran en las ocasiones de recogimiento espiritual, o intentan suicidarse en momentos de angustia, conviviendo con facinerosos execrables, quienes fueron a dormir tranquilos luego de haber matado a sus víctimas; personas fácilmente sugestionables que, en vez de una educación apropiada que les podría otorgar beneficios, reciben el influjo pernicioso de delincuentes decididos a prolongar su conducta nociva: asesinos, ladrones, estafadores, falsarios, incendiarios, violadores, criminales de todos los tipos, vencidos por la prepotencia del impulso sexual, entregados a la perpetración de actos envilecedores, o subyugados por el asalto feroz de los más fuertes y atrevidos; todos viviendo en el mismo ambiente, en la misma estufa, en la que el microbio del mal se desarrolla, se multiplica y se rebaja... Una casa así no puede ser la escuela que educa, la pedagogía que enmienda, el establecimiento que rehabilita, la institución que redime, socorre o purifica las conciencias descarriadas. En ese vivero de gérmenes malignos, ningún enfermo se cura o ve atenuada su dolencia. En ese retiro, el alma no se reanima, el hombre no se rehace...” (Extraído de: CASTIGLIONE, Teodolindo, Estabelecimentos Penais Abertos e Outros Trabalhos, Editorial Saraiva, São Paulo, 1959, p.12-13).
Entonces, si por algún momento nos visualizamos en el lugar de esas personas privadas de libertad...¿cómo nos gustaría que nos trataran? ¿Realmente estaríamos conformes con la sociedad si nos discrimina una vez fuera de la cárcel? ¿Alguien podría juzgarnos o criticarnos si nos volvemos resentidos por las condiciones de reclusión que nos ofrecieron, aún teniendo en cuenta el sostén familiar que hayamos tenido?
Entonces sí...... las cárceles son un claro reflejo de la sociedad que las contiene.....
martes, 28 de junio de 2011
Sospechan que narcos alentaron paro Penal de Libertad. Traficantes se oponen a reubicaciones; guardias exigen menor horario
Jerarcas del Ministerio del Interior sospechan que narcos presos en el Penal de Libertad instigaron el paro de 21 guardias efectuado el sábado 25. Los traficantes se oponen a las reubicaciones internas en el penal, señalaron fuentes policiales.
En este momento se vive un clima de tensión en la única cárcel de máxima seguridad del Uruguay por hechos sucedidos a ambos lados de las rejas: narcos preocupados por cambios que determinarán un recorte de su poder o seguridad, y guardias molestos por cargas horarias de hasta 18 horas por día, dijeron las fuentes.
Explicaron que los traficantes tienen dos objetivos: parar los cambios y erosionar la gestión de las autoridades del Instituto de Rehabilitación.
Por su parte, el comisionado parlamentario Álvaro Garcé dijo a El País que, tras el cierre de los módulos conocidos como "las Latas", en el Penal de Libertad "se vive una etapa de relocalización e interacción de la población reclusa".
A juicio del ombudsman carcelario, los principales problemas de ese establecimiento maragato son la convivencia violenta entre presos, el elevado consumo de drogas y la omisión de asistencia médica a reclusos que derivó en alguna denuncia penal aún en trámite.A esos hechos se suma la entrega, el sábado 18, de medio kilo de cianuro que generó reproches y enfrentamientos entre delincuentes "pesados" que rivalizan por el poder, y la presunta compra de tierras cerca del penal por parte de narcos, que fue alertada por el Ejército.
El comandante de la División N° 2 del Ejército, Wile Purtscher, dijo a El País que envió al Comando de esa fuerza un anteproyecto de ley habilitando a los soldados de guardia en el Penal de Libertad a responder ataques desde fuera del perímetro militar para repeler un posible intento de rescate de un jefe narco encarcelado en Libertad.
SANCIONES. En el correr de esta semana, autoridades del Instituto Nacional de Rehabilitación evaluarán si sancionarán a dos guardias de Libertad considerados líderes del paro efectuado en la mañana del sábado.
Los policías movilizados se negaron a entregar alimentos a los presos y habilitar el ingreso de la visita. "El sábado se les tomó acta a cuatro de los 21 guardias movilizados. A dos de ellos se les envió a la casa a que esperaran nuevas órdenes", dijo a El País el director del Área Metropolitana del Instituto de Rehabilitación, Eduardo Pereira Cuadra.
El paro de los guardias del Penal de Libertad comenzó a las ocho de la mañana del sábado 25. Los policías se negaron a brindar alimentos a los presos y permitir el ingreso de la visita que, en ese momento, esperaba afuera de la cárcel.
Los guardias reclamaban mejores condiciones laborales y mayor tiempo de descanso, ya que en varias oportunidades llegaron a hacer turnos de 18 horas diarias durante tres días consecutivos, dijo a El País el presidente del Sindicato Único de Policías (Supu), Luis Clavijo.
"Hay un abuso de los horarios por parte de la autoridad carcelaria", advirtió el gremialista policial.
Dos horas después del inicio del paro, Pereira Cuadra y otros jerarcas carcelarios concurrieron al Penal de Libertad a dialogar con policías movilizados.
Pereira Cuadra les explicó que se encontraban dentro de una institución vertical a cuyos integrantes les está vedado efectuar paralizaciones y les recordó que los martes y los jueves recibieron refuerzos de personal proveniente de Punta de Rieles, Comcar y La Tablada para disminuir la carga horaria.
Ahora los guardias de Libertad realizan un régimen de semana "cerrada" (en el establecimiento) por otro de semana "abierta" (en sus casas). Cuando se encuentran en el penal, deben hacer turnos de 12 horas.
El jerarca también les ofreció a los guardias cumplir horarios de ocho diarias y retirarse. "Pero eso no les sirve porque la mayoría vive en otros departamentos. Tienen que fijar un objetivo y transmitirlo a la dirección" del Instituto, dijo.
Pereira Cuadra pidió a los guardias que levantaran la medida y se creara un ámbito de diálogo entre ambas partes, porque la visita esperaba afuera del penal bajo "el rigor del clima". El paro fue levantado luego que Pereira Cuadra se comprometiera a instalar una planilla de entrada y salida para constatar las horas de trabajo de cada guardia del penal.
(extraído de Diario El País: Noticias Nacionales)
Opinión del administrador:Esta es una realidad que los funcionarios penitenciarios no desconocemos. Las condiciones de alojamiento (para los presos) y las de trabajo (para los policías), son lisa y llanamente lamentables. Pero más lamentable aún es que cada vez que se quiere efectuar un reclamo, o un llamado de atención, o quizás proponer también necesidades de cambios a los jerarcas, no siempre se encuentra oportunidad y voluntad. Algunas veces incluso se le da a entender al guardia de cárcel, que por ser policía debe de acatar las órdenes sin cuestionarse siquiera si es tratado dignamente, y de ahí que "el superior" impregne en sí el concepto de que el subalterno tiene gran parte de culpa, "porque se le soluciona una cosa y pide otra", porque se le mejoran algunas condiciones de trabajo pero nunca está conforme"....
En la cárcel somos todos presos....los que están privados de su libertad, para que dentro de estos recintos puedan reflexionar acerca del delito cometido y por el cual están en deuda con la sociedad, esperándose que bajo esas paredes y con esas condiciones, recapaciten, se arrepientan y se rehabiliten por lo que han hecho....y los que estamos a su cuidado, velando por que cumplan con esa medida conservando sus derechos inalienables, salvo el de la libre circulación...Todo esto teniendo en cuenta la nueva visión que se supone debemos tener los funcionarios penitenciarios; pero aún hay muchos, y no precisamente se encuentran trabajando en campo (como decimos los que hacemos investigación), sino que están detrás de los escritorios, elaborando estrategias y programas de acción, que aunque eso esté muy bien, no se pueden pensar si no se tiene una perspectiva desde lo operativo, es decir, cómo planificar planes de acción o de mejoras sino no se conoce la realidad de cerca?
Ojalá se puedan escuchar todas las voces....las del interior de las rejas y las de este lado, la de los trabajadores, que más que premiarnos por estar desempeñando una función denigrante para la mayoría de nuestros propios compañeros, parecería que nos castigan obligándonos a cumplirla sin derecho a preguntarnos si está bien, simplemente teniendo que aceptarlas.....
martes, 17 de mayo de 2011
"La Salud tras las Rejas..."
Las cárceles suelen ser verdaderos depósitos de enfermos abandonados, puesto que el estado de salud de la población encarcelada registra índices de prevalencia de enfermedades físicas y mentales infinitamente superiores a la media social, muchas veces invisibilizadas por la inexistencia de registros epidemiológicos en las cárceles.
La población penitenciaria salteña está compuesta principalmente por varones (148 al 30/06/2009, lo que significa el 96,7% de la población total), consumidores de sustancias psicoactivas, cuyos delitos en su mayoría son contra la persona (54,9%), con un incremento en los delitos de índole sexual (7,84%).
La mayoría de los recluidos son reincidentes en la comisión de delitos. Se les suma el alto porcentaje encontrado de solteros, así como muchos que tienen hijos a cargo, propios y no propios, que dependen económicamente de ellos.
Resultados: El tamaño de la muestra fue de 86 internos consultantes, de los cuales el 95,35 % eran hombres y el 4,65 % mujeres; y 155 registros de consultas médicas realizadas en el Hospital Regional Salto, de las que se destacan como motivo de consulta el constatar lesiones en un 16,12% y el 20% que no registran los motivos. El 38,37% de los participantes declaran padecer enfermedades en tratamiento, principalmente las de índole psiquiátricas (18,60%); Gastritis (5,82%) y VIH (4,65%).
La investigación se llevó a cabo durante el año 2009 en la Cárcel Departamental de Salto. La muestra se compone de 86 participantes, lo que conforma un 56,2% de la población penitenciaria de la cárcel en el momento del estudio (153 internos al 30/06/2009). Los participantes fueron en su mayoría hombres (95,35%) con una edad media de 31,52 años.
Fueron seleccionados a partir de una base de datos de registro de todas las consultas médicas realizadas en el período comprendido entre Enero y Junio de 2009 (un total de 155 consultas). Las entrevistas se llevaron a cabo durante dos meses. Fueron realizadas en forma directa por el personal del Departamento de Enfermería de la Cárcel. La participación en el estudio era voluntaria y confidencial, no registrándose nombre u otro código que permitiese a posteriori identificar al entrevistado. Todos los entrevistados seleccionados accedieron a participar en el estudio.Discusión:
En la Cárcel Departamental, aún con el déficit de recursos existentes, pero con el apoyo mancomunado, tanto de instituciones y grupos de trabajo de la comunidad, se han logrado trazar líneas de estrategias, con claros planes de acción que apuntan al desarrollo social y personal del recluso, que sean capaces de prepararlo medianamente para su vida post carcelaria.
Si bien la mayoría tiene pareja, lo que supone un gran soporte emocional para el afrontamiento eficaz de la situación, existe un sector de esta población que padece una de las consecuencias del encarcelamiento, que es la pérdida de la pareja luego y durante la estadía en prisión, lo cual favorece la segregación familiar.
Asimismo, esta situación podría acentuarse si se tiene en cuenta que entre quienes tienen hijos a cargo que dependen de ellos económicamente (el 36,04 %), y los que tienen menores a cargo que no son hijos propios, pero mantienen dependencia económica (18,60 %), suman un 54,64 % del total de la población muestra.
El 70,93 % de los internos se encontraban en situación de proceso. Es decir, transcurriendo la instancia procesal penal propiamente dicha, en espera de una condena definitiva al delito cometido.
En cuanto a los datos asociados con la situación de salud, el 77,90% consume dos comidas diarias únicamente, la cual se basa en su mayoría en alimentos o víveres (59,30%) que les proporciona su familia o su pareja (56,97%).
Aquellos que solamente se alimentan de la comida de la cárcel (13,95%), un 34,28% refiere que es “incomible”, contraponiéndose a un 31,42% que alega que es de aceptable sabor; pero la gran mayoría (94,28%) comparte la opinión de que el menú no varía, que es siempre lo mismo.
En tanto que para realizarse la higiene personal, el 59,30% de los reclusos manifestó que poseen todos los productos necesarios, siendo su familia y pareja (67,44%) sus mayores proveedores.
Como antecedentes patológicos familiares, la población muestra, se comporta casi de igual manera que los indicadores nacionales, en donde el porcentaje de adultos con presión arterial elevada o en tratamiento por HTA en nuestro país, es de 58,10%, y en nuestro estudio la mayor parte (23,25%) relata que al menos un familiar directo sufría de Hipertensión Arterial.
El efecto psicológico está presente en todas los recintos de reclusión, que no siempre responde a patologías crónicas ni graves, sino que más bien se trata de conductas conflictivas tanto para consigo mismo, como para con los demás, que necesitan ser controladas de alguna manera. Por lo tanto el apoyo que les significa poder acceder libremente al consumo de psicofármacos parecería ser la mejor y más rápida solución momentánea.
Tal vez una de las primeras demandas de los ingresos, es la solicitud de proporción de estos medicamentos o en su defecto, la consulta con el psiquiatra.
Pudo verse que si bien casi todos (el 82,56%), declaró consumir alcohol o haberlo hecho antes, la mayor parte (71,83%) lo hacía sólo antes de ingresar a la cárcel.
Está claro que la privación de la libertad, afecta el uso y/o abuso de ciertas sustancias en diferentes medidas. El hábito de fumar se exacerba en situación de ansiedad que provoca el encierro; pero el consumo de alcohol, disminuyó luego de la reclusión.
La explicación radica en gran parte a los controles implementados para evitar justamente ese uso y/o abuso de sustancias psicoactivas que puedan generan alteraciones del orden interno de la Cárcel.
Otros datos revelaron que más del tercio de los que se reconocieron consumidores de drogas ilegales, lo hacen desde antes de estar “preso”. Y que además, la cuarta parte de los consumidores confesos (total: 64), lo hace a partir de que ingresaron a la penitenciaría.
La sustancia “preferida” resultó ser la marihuana (7,80%), seguida de “pasta base” (3,12%) y cocaína (1,56%).
Esta realidad se debe al bajo costo de la marihuana, comparada con el resto; y en el pensamiento generalizado de los internos, “es la que menos daño hace”, actuando como un mecanismo de defensa también, ya que les permite “evadir” y “olvidar” su situación actual. No obstante, la pasta base ha ido ganando terreno en el mercado narco, tal vez porque el estado que produce es más contundente, haciendo que el recluso la prefiera aún a sabiendas de que la duración es menor y que los efectos en la salud son más nocivos, quizás porque como suelen decir, “pega más”, reproduciendo así el círculo vicioso de mayor adicción.Si bien, muchos no quisieron contestar respecto a cómo accede a las drogas ilegales y al alcohol, al agrupar a los que consumen drogas y alcohol desde antes de la reclusión, se encontró que un gran porcentaje (34,48%) refirió que la obtenía del exterior de la cárcel, no pudiéndose discriminar si se trataba de allegados que ingresaban estas sustancias al recinto carcelario, o si se la proporcionaban en alguna salida que tuviera el interno.
En cuanto al Relacionamiento dentro del Medio Penitenciario, entre pares es de Muy Bueno a Bueno en su mayoría (75,57%), al igual que con la Guardia Policial (77,90%). Esto denota, que los conflictos se suscitan sobre hechos puntuales, y que muy poco tiene que ver directamente con la propia convivencia penitenciaria. Pero cuando han surgido hechos violentos dentro del establecimiento, la mayoría ha participado en más de una oportunidad, casi siempre como espectador. De estos, gran parte desconoce si los implicados se encontraban bajo los efectos de alcohol o drogas ilegales, pero en más de una ocasión hubo algún herido. Esto demuestra la importancia que tiene mantener el control sobre todos aquellos factores que puedan ser disparadores de conductas agresivas dentro del establecimiento.
Así también, el gran valor que se le debe dar a lo que se conoce como mediación penitenciaría, es decir, a todo lo que apunta a la pacificación dentro de un medio que tiene características muy diferentes a lo tradicional, incluyendo las capacidades personales.
Para los datos que comprenden a la atención sanitaria intracarcelaria, se destaca en primera instancia, que la misma está a cargo exclusivamente del Departamento de Enfermería, debido a que la Cárcel Departamental no cuenta con personal médico.
Esta atención, aparentemente, no generaría mayor disconformidad en los reclusos, ya que en su mayoría (el 38,37%), adujeron que ante la demanda, enfermería acudió casi en forma inmediata, considerando además que la calidad de prestación es de Muy Buena a Buena, en el 70,93% de los casos.
Esto puede interpretarse de dos maneras: en primer lugar los enfermeros constituyen el primer contacto con un servicio de salud, que aunque pueda presentar carencias en algunos aspectos, es el elemento más apropiado para brindarles la solución a cualquier necesidad física, psíquica o emocional que puedan tener los reclusos. En segundo lugar, porque enfermería es casi la única parte del personal que puede ofrecerles el espacio de contención que buscan; es decir, en el mero hecho de la valoración el interno puede sentir que alguien lo escucha y lo trata como una “persona” en su más amplia concepción, y no como un objeto de exclusión social.
En cambio, a la hora de catalogar la calidad de atención médica que han recibido los internos de la Cárcel Departamental, su propia percepción es de que esta ha sido Buena y Correcta en la mayoría de los casos.
Pero, otros, han expresado que sufrieron maltrato, en el sentido de suponerse discriminados por el hecho de ser “presos”, y en lo concerniente al desinterés demostrado al momento de la consulta.
El hecho de no contar con un médico que preste asistencia en la propia Cárcel, obliga al traslado al Centro de Salud de referencia, en este caso el servicio de emergencia del Hospital Regional Salto, casi siempre fuera del horario de funcionamiento de las policlínicas. Esto implica, el malestar que le puede generar a los profesionales, al sobrecongestionar dicho servicio “llevándoles casos que no ameritan una atención inmediata”, desde el punto de vista médico. Tampoco hay que desconocer que este tipo de usuario usualmente genera rechazo, no sólo porque siempre está asociado a “algo malo que hizo”, sino por todo lo que lo rodea, curiosidad, intriga por los medios de seguridad que se emplean con él (custodia policial, esposas, grilletes), tatuajes visibles, cicatrices de “cortes”, etc; o sea, todo lo que constituye la figura del “preso”, que hace aflorar las emociones y temores individuales. Esta sumatoria de características y percepciones, bien puede influir sobre la forma en que se lo atiende.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Ya que estamos.....
Sí, sí, ya que estamos, por qué no incluir la entidad del género no sólo en las leyes, consideraciones penales, programas políticos, reglamentaciones laborales, etc,etc? Por qué no, empezar a incluirla en serio en el seno de los sectores que, aunque se jacten de ya haberlo hecho, y de haber creado con ello un espacio más para la mujer, simplemente están disfrazando una realidad, el gran machiso que aún caracteriza a ciertas áreas de la administración estatal; ya sea por historia o por derecho propio, como algunos todavía creen. Es decir, no hemos escuchado en varios discursos de sectores políticos y programas de gobierno (cualquiera de ellos), que la inclusión de las mujeres en las fuerzas armadas bajo un "mismo" régimen de requisitos de ingreso, demuestra que “están en un pie de igualdad, ya que tienen el mismo derecho que los hombres”?. Pero....cuando decimos que estamos en un pie de igualdad, a qué nos referimos?. El pie izquierdo será, porque las mujeres, si bien están trabajando lo hacen en lugares que no ocupan puestos de decisión. En la interna de los comandos, las mujeres menoscaban la armonía disciplinaria masculina. Y es que, me parece que no se ha entendido globalmente el concepto de equidad. Este término no implica ofrecerles la oportunidad de probar el rigor y el nivel de exigencia físico-mental que requieren las tareas de las fuerzas. Equidad, implica eso mismo, ser tratadas iguales, pero desde la perspectiva femenina. Porque las policías y las soldados, siguen sufriendo dolores mentruales, siguen embarazándose, siguen amamantando a sus hijos, siguen teniendo problemas hormonales, siguen queriendo usar maquillaje en algún acontecimiento......

Y claro!!, nunca van a estar al mismo nivel, porque si miramos un poquito nomás, están por encima. Porque si no acceden fácilmente a los altos mandos, a las direcciones, a los puestos de jerarquía, es porque la otra parte del tiempo que no están compitiendo con los hombres,están realizando "las tareas para las que fueron creadas", o sea, mantener, cuidar y desarrollar una familia, cosa que raramente un hombre puede soñar ser capaz de sobrellevar simultáneamente.
NO HAY UNA RELACIÓN DETERMINANTE ENTRE EL SEXO DE UNA PERSONA Y LA CAPACIDAD DE REALIZAR UNA TAREA. Sin embargo, la construcción de GÉNERO, "lleva a que cada uno haga lo que se espera de él, y cuando esto no ocurre, pone en riesgo la pertenencia al grupo, la membresía, la propia identidad".
La EQUIDAD DE GÉNERO, parte de la necesidad de reconocer y valorar las diferencias entre hombres y mujeres, otorgándoles igualdad de oportunidades a TODOS y TODAS para el desarrollo de sus potencialidades, habilidades y detrezas. Entonces, no seamos hipócritas!!!, se exige a la mujer que compita a la par de un hombre, pero al final de la jornada siempre nos aseguramos de que recuerde que sus "potencialidades" nunca se van poner al mismo nivel que la de ellos, y más dentro de las fuerzas (policías y ejército).Por eso, siguen surgiendo casos de mobbing, de acoso sexual, de persecuciones, porque, como sabiamente dijo Montesquieu: "No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia".
Y...cómo decíamos al comienzo, ya que estamos en la semana de lucha contra la violencia contra mujeres y niñas.....

Porque al fin y al cabo....la discriminación, el maltrato psicológico, el acoso moral, el acoso laboral, el sometimineto a deplorables condiciones de trabajo, la infravaloración personal, el menosprecio, la vilencia verbal, no eran todos signos de violencia?....
Porque todo esto, aún sufren las mujeres de las fuerzas armadas.....
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