martes, 17 de mayo de 2011

"La Salud tras las Rejas..."

Las cárceles suelen ser verdaderos depósitos de enfermos abandonados, puesto que el estado de salud de la población encarcelada registra índices de prevalencia de enfermedades físicas y mentales infinitamente superiores a la media social, muchas veces invisibilizadas por la inexistencia de registros epidemiológicos en las cárceles.
Este es un extracto del Estudio llevado a cabo en la ex Cárcel Departamental de Salto (Uruguay), hoy denominada "Centro de Rehabilitación", por los Licenciados Ma. Catalina Samit y Roberto Azambuja,con la colaboración del Aux. de Enfermería Wilson Guerrero. 
La población penitenciaria salteña está compuesta principalmente por varones (148 al 30/06/2009, lo que significa el 96,7% de la población total), consumidores de sustancias psicoactivas, cuyos delitos en su mayoría son contra la persona (54,9%), con un incremento en los delitos de índole sexual (7,84%).
La mayoría de los recluidos son reincidentes en la comisión de delitos. Se les suma el alto porcentaje encontrado de solteros, así como muchos que tienen hijos a cargo, propios y no propios, que dependen económicamente de ellos.  

Resultados: El tamaño de la muestra fue de 86 internos consultantes, de los cuales el 95,35 % eran hombres y el 4,65 % mujeres; y 155 registros de consultas médicas realizadas en el Hospital Regional Salto, de las que se destacan como motivo de consulta el constatar lesiones en un 16,12% y el 20% que no registran los motivos. El 38,37% de los participantes declaran padecer enfermedades en tratamiento, principalmente las de índole psiquiátricas (18,60%); Gastritis (5,82%) y VIH (4,65%). 
La investigación se llevó a cabo durante el año 2009 en la Cárcel Departamental de Salto. La muestra se compone de 86 participantes, lo que conforma un 56,2% de la población penitenciaria de la cárcel en el momento del estudio (153 internos al 30/06/2009). Los participantes fueron en su mayoría hombres (95,35%) con una edad media de 31,52 años.
Fueron seleccionados a partir de una base de datos de registro de todas las consultas médicas realizadas en el período comprendido entre Enero y Junio de 2009 (un total de 155 consultas). Las entrevistas se llevaron a cabo durante dos meses. Fueron realizadas en forma directa por el personal del Departamento de Enfermería de la Cárcel. La participación en el estudio era voluntaria y confidencial, no registrándose nombre u otro código que permitiese a posteriori identificar al entrevistado. Todos los entrevistados seleccionados accedieron a participar en el estudio.


 Discusión:

En la Cárcel Departamental, aún con el déficit de recursos existentes, pero con el apoyo mancomunado, tanto de instituciones y grupos de trabajo de la comunidad, se han logrado trazar líneas de estrategias, con claros planes de acción que apuntan al desarrollo social y personal del recluso, que sean capaces de prepararlo medianamente para su vida post carcelaria.

Si bien la mayoría tiene pareja, lo que supone un gran soporte emocional para el afrontamiento eficaz de la situación, existe un sector de esta población que padece una de las consecuencias del encarcelamiento, que es la pérdida de la pareja luego y durante la estadía en prisión, lo cual favorece la segregación familiar.



Asimismo, esta situación podría acentuarse si se tiene en cuenta que entre quienes tienen hijos a cargo que dependen de ellos económicamente (el 36,04 %), y los que tienen menores a cargo que no son hijos propios, pero mantienen dependencia económica (18,60 %), suman un 54,64 % del total de la población muestra.

El 70,93 % de los internos se encontraban en situación de proceso. Es decir, transcurriendo la instancia procesal penal propiamente dicha, en espera de una condena definitiva al delito cometido.

No obstante, el 29,06 % se encontraba con condena dictada. 
En cuanto a los datos asociados con la situación de salud, el 77,90% consume dos comidas diarias únicamente, la cual se basa en su mayoría en alimentos o víveres (59,30%) que les proporciona su familia o su pareja (56,97%).
Aquellos que solamente se alimentan de la comida de la cárcel (13,95%), un 34,28% refiere que es “incomible”, contraponiéndose a un 31,42% que alega que es de aceptable sabor; pero la gran mayoría (94,28%) comparte la opinión de que el menú no varía, que es siempre lo mismo.
En tanto que para realizarse la higiene personal, el 59,30% de los reclusos manifestó que poseen todos los productos necesarios, siendo su familia y pareja (67,44%) sus mayores proveedores.

Como antecedentes patológicos familiares, la población muestra, se comporta casi de igual manera que los indicadores nacionales, en donde el porcentaje de adultos con presión arterial elevada o en tratamiento por HTA en nuestro país, es de 58,10%, y en nuestro estudio la mayor parte (23,25%) relata que al menos un familiar directo sufría de Hipertensión Arterial.



Por otro lado, el antecedente familiar de casos de autoeliminación no es un dato menor, si consideramos que una buena parte de los consultados confirmó haber intentado autoeliminarse también alguna vez, ya sea antes o después de la reclusión, y otra confesó haber tenido pensamientos suicidas, de los cuales, el 28,57% fueron después de estar recluido.
Entre los internos que declararon padecer algún tipo de enfermedad, el 38,37% se encuentra en tratamiento, siendo las alteraciones más frecuentes las de índole psiquiátrica, seguidas por la Gastritis y la infección con VIH positivo. 
El efecto psicológico está presente en todas los recintos de reclusión, que no siempre responde a patologías crónicas ni graves, sino que más bien se trata de conductas conflictivas tanto para consigo mismo, como para con los demás, que necesitan ser controladas de alguna manera. Por lo tanto el apoyo que les significa poder acceder libremente al consumo de psicofármacos parecería ser la mejor y más rápida solución momentánea. 
Tal vez una de las primeras demandas de los ingresos, es la solicitud de proporción de estos medicamentos o en su defecto, la consulta con el psiquiatra. 



Pudo verse que si bien casi todos (el 82,56%), declaró consumir alcohol o haberlo hecho antes, la mayor parte (71,83%) lo hacía sólo antes de ingresar a la cárcel.  
Está claro que la privación de la libertad, afecta el uso y/o abuso de ciertas sustancias en diferentes medidas. El hábito de fumar se exacerba en situación de ansiedad que provoca el encierro; pero el consumo de alcohol, disminuyó luego de la reclusión.
La explicación radica en gran parte a los controles implementados para evitar justamente ese uso y/o abuso de sustancias psicoactivas que puedan generan alteraciones del orden interno de la Cárcel.

Otros datos revelaron que más del tercio de los que se reconocieron consumidores de drogas ilegales, lo hacen desde antes de estar “preso”. Y que además, la cuarta parte de los consumidores confesos (total: 64), lo hace a partir de que ingresaron a la penitenciaría.

La sustancia “preferida” resultó ser la marihuana (7,80%), seguida de “pasta base” (3,12%) y cocaína (1,56%). 
Esta realidad se debe al bajo costo de la marihuana, comparada con el resto; y en el pensamiento generalizado de los internos, “es la que menos daño hace”, actuando como un mecanismo de defensa también, ya que les permite “evadir” y “olvidar” su situación actual. No obstante, la pasta base ha ido ganando terreno en el mercado narco, tal vez porque el estado que produce es más contundente, haciendo que el recluso la prefiera aún a sabiendas de que la duración es menor y que los efectos en la salud son más nocivos, quizás porque como suelen decir, “pega más”, reproduciendo así el círculo vicioso de mayor adicción.

Si bien, muchos no quisieron contestar respecto a cómo accede a las drogas ilegales y al alcohol, al agrupar a los que consumen drogas y alcohol desde antes de la reclusión, se encontró que un gran porcentaje (34,48%) refirió que la obtenía del exterior de la cárcel, no pudiéndose discriminar si se trataba de allegados que ingresaban estas sustancias al recinto carcelario, o si se la proporcionaban en alguna salida que tuviera el interno.

En cuanto al Relacionamiento dentro del Medio Penitenciario, entre pares es de Muy Bueno a Bueno en su mayoría (75,57%), al igual que con la Guardia Policial  (77,90%). Esto denota, que los conflictos se suscitan sobre hechos puntuales, y que muy poco tiene que ver directamente con la propia convivencia penitenciaria. Pero cuando han surgido hechos violentos dentro del establecimiento, la mayoría ha participado en más de una oportunidad, casi siempre como espectador. De estos, gran parte desconoce si los implicados se encontraban bajo los efectos de alcohol o drogas ilegales, pero en más de una ocasión hubo algún herido. Esto demuestra la importancia que tiene mantener el control sobre todos aquellos factores que puedan ser disparadores de conductas agresivas dentro del establecimiento.
Así también, el gran valor que se le debe dar a lo que se conoce como mediación penitenciaría, es decir, a todo lo que apunta a la pacificación dentro de un medio que tiene características muy diferentes a lo tradicional, incluyendo las capacidades personales.

Para los datos que comprenden a la atención sanitaria intracarcelaria, se destaca en primera instancia, que la misma está a cargo exclusivamente del Departamento de Enfermería, debido a que la Cárcel Departamental no cuenta con personal médico. 
Esta atención, aparentemente, no generaría mayor disconformidad en los reclusos, ya que en su mayoría (el 38,37%), adujeron que ante la demanda, enfermería acudió casi en forma inmediata, considerando además que la calidad de prestación es de Muy Buena a Buena, en el 70,93% de los casos.

Esto puede interpretarse de dos maneras: en primer lugar los enfermeros constituyen el primer contacto con un servicio de salud, que aunque pueda presentar carencias en algunos aspectos, es el elemento más apropiado para brindarles la solución a cualquier necesidad física, psíquica o emocional que puedan tener los reclusos. En segundo lugar, porque enfermería es casi la única parte del personal que puede ofrecerles el espacio de contención que buscan; es decir, en el mero hecho de la valoración el interno puede sentir que alguien lo escucha y lo trata como una “persona” en su más amplia concepción, y no como un objeto de exclusión social.

En cambio, a la hora de catalogar la calidad de atención médica que han recibido los internos de la Cárcel Departamental, su propia percepción es de que esta ha sido Buena y Correcta en la mayoría de los casos.
Pero, otros, han expresado que sufrieron maltrato, en el sentido de suponerse discriminados por el hecho de ser “presos”, y en lo concerniente al desinterés demostrado al momento de la consulta.

¿Cuál es la explicación posible?
El hecho de no contar con un médico que preste asistencia en la propia Cárcel, obliga al traslado al Centro de Salud de referencia, en este caso el servicio de emergencia del Hospital Regional Salto, casi siempre fuera del horario de funcionamiento de las policlínicas. Esto implica, el malestar que le puede generar a los profesionales, al sobrecongestionar dicho servicio “llevándoles casos que no ameritan una atención inmediata”, desde el punto de vista médico. Tampoco hay que desconocer que este tipo de usuario usualmente genera rechazo, no sólo porque siempre está asociado a “algo malo que hizo”, sino por todo lo que lo rodea, curiosidad, intriga por los medios de seguridad que se emplean con él (custodia policial, esposas, grilletes), tatuajes visibles, cicatrices de “cortes”, etc; o sea, todo lo que constituye la figura del “preso”, que hace aflorar las emociones y temores individuales. Esta sumatoria de características y percepciones, bien puede influir sobre la forma en que se lo atiende.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ya que estamos.....

Sí, sí, ya que estamos, por qué no incluir la entidad del género no sólo en las leyes, consideraciones penales, programas políticos, reglamentaciones laborales, etc,etc? Por qué no, empezar a incluirla en serio en el seno de los sectores que, aunque se jacten de ya haberlo hecho, y de haber creado con ello un espacio más para la mujer, simplemente están disfrazando una realidad, el gran machiso que aún caracteriza a ciertas áreas de la administración estatal; ya sea por historia o por derecho propio, como algunos todavía creen. Es decir, no hemos escuchado en varios discursos de sectores políticos y programas de gobierno (cualquiera de ellos), que la inclusión de las mujeres en las fuerzas armadas bajo un "mismo" régimen de requisitos de ingreso, demuestra que “están en un pie de igualdad, ya que tienen el mismo derecho que los hombres”?. Pero....cuando decimos que estamos en un pie de igualdad, a qué nos referimos?. El pie izquierdo será, porque las mujeres, si bien están trabajando lo hacen en lugares que no ocupan puestos de decisión. En la interna de los comandos, las mujeres menoscaban la armonía disciplinaria masculina. Y es que, me parece que no se ha entendido globalmente el concepto de equidad. Este término no implica ofrecerles la oportunidad de probar el rigor y el nivel de exigencia físico-mental que requieren las tareas de las fuerzas. Equidad, implica eso mismo, ser tratadas iguales, pero desde la perspectiva femenina. Porque las policías y las soldados, siguen sufriendo dolores mentruales, siguen embarazándose, siguen amamantando a sus hijos, siguen teniendo problemas hormonales, siguen queriendo usar maquillaje en algún acontecimiento......
Y claro!!, nunca van a estar al mismo nivel, porque si miramos un poquito nomás, están por encima. Porque si no acceden fácilmente a los altos mandos, a las direcciones, a los puestos de jerarquía, es porque la otra parte del tiempo que no están compitiendo con los hombres,están realizando "las tareas para las que fueron creadas", o sea, mantener, cuidar y desarrollar una familia, cosa que raramente un hombre puede soñar ser capaz de sobrellevar simultáneamente.  
NO HAY UNA RELACIÓN DETERMINANTE ENTRE EL SEXO DE UNA PERSONA Y LA CAPACIDAD DE REALIZAR UNA TAREA. Sin embargo, la construcción de GÉNERO, "lleva a que cada uno haga lo que se espera de él, y cuando esto no ocurre, pone en riesgo la pertenencia al grupo, la membresía, la propia identidad".
La EQUIDAD DE GÉNERO, parte de la necesidad de reconocer y valorar las diferencias entre hombres y mujeres, otorgándoles igualdad de oportunidades a TODOS y TODAS para el desarrollo de sus potencialidades, habilidades y detrezas. Entonces, no seamos hipócritas!!!, se exige a la mujer que compita a la par de un hombre, pero al final de la jornada siempre nos aseguramos de que recuerde que sus "potencialidades" nunca se van poner al mismo nivel que la de ellos, y más dentro de las fuerzas (policías y ejército).Por eso, siguen surgiendo casos de mobbing, de acoso sexual, de persecuciones, porque, como sabiamente dijo Montesquieu: "No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia".
Y...cómo decíamos al comienzo, ya que estamos en la semana de lucha contra la violencia contra mujeres y niñas.....

Porque al fin y al cabo....la discriminación, el maltrato psicológico, el acoso moral, el acoso laboral, el sometimineto a deplorables condiciones de trabajo, la infravaloración personal, el menosprecio, la vilencia verbal, no eran todos signos de violencia?....

Porque todo esto, aún sufren las mujeres de las fuerzas armadas.....








domingo, 28 de noviembre de 2010

El estrés en el ambiente laboral

La definición de salud laboral según la OMS: Es también un estado de bienestar, donde la capacidad laboral del individuo se desarrolla de una manera adecuada dando al trabajo y a la vida un mayor sentido.
La perspectiva salutogénica: ¿Qué factores influyen para crear un medio ambiente laboral saludable?
Que tienen que ver con el individuo
Que tienen que ver con el grupo
Que tiene que ver con la entidad y su organización

Factores salutogénicos: 
 Balance entre trabajo y individuales vida privada
 Sentido de pertenencia
 Comprensión y capacidad de adaptación a la realidad.
 Capacitación-autoconfianza
 Estratégias de Coping o capacidad de afrontar conflictos.
 Saber poner los límites
 Responsabilidad de cuidar de su propia salud y bienestar
 Tiempo de reflexión
 Tiempo de recreación
Factores salutogénicos a nivel grupal:
Respeto mutuo, saber escuchar.
Comunicación directa, “hablar con el compañero y no sobre el compañero”.
Responsabilidad recíproca: “Somos el medioambiente de los demás”.
Responsabilidad de conducción colectiva, “saber quién, qué y porqué?”
Brindar apoyo mutuo en momentos de crisis personal.
Factores salutogénicos a nivel de la institución:
Definición de objetivos clara y transparente.
Organización, estructura y roles definidos y conocidos.
Ambiente creativo, no permisivo.
Ambiente abierto a polémicas dentro del marco de los objetivos.
Apoyar la formación contínua.
Actitud orientada a la promoción y prevención.
Planes de rehabilitación.
Condicionantes psico-sociales del medio ambiente laboral:
El contenido/objetivo del trabajo
Su organización y estructura
Contactos sociales y profesionales
Apoyo tecnológico
Planta física adecuada
Las relaciones interpersonales en el ambiente laboral:
Clima de respeto y tolerancia
Roles definidos
Espacios formales de diálogo
Dar y recibir críticas
Líderes informales
Manejo de los conflictos
Mobbing - acoso moral
Acoso sexual
”El jefe soñado por todos”
Corazón caliente y los pies sobre la tierra
Inteligente, capaz, saber conducir.
Saber tomar desiciones
Amable, generoso, contemplador.
Moderadamente exigente
Síntomas de recarga estrés laboral:
Pérdida de interés, pasividad, inefectividad.
Irritación, ambiente de disconformidad
Problemas de cooperación y comunicación
Conversaciones conspirativas de corredor
Sospechas y descreimiento
Bandos y luchas de poder
Certificaciones por enfermedad repetidas
Signos individuales de estrés:   (Alexander Persky)
 Signos somaticos o fisicos                   Signos psiquicos o emocionales.        Signos cognitivos
Dolor muscular, jaquecas, mareos,         Problemas de sueño, pérdida de             Problemas de memoria y de
tinitus, infecciones repetidas,                energía, desinterés, perdida de             concentración,dificultades de     
problemas gástricos, taquicardias,          entusiasmo o alegría, depresión.           focalizar, de instrumentar.
cansancio.
Como desarrollar el medio ambiente psicosocial laboral:
Encuestas individuales y/o grupales
Trabajo grupal
Entrevista individual de desarrollo
Ronda psicosocial
El trabajo sistemático para mejorar el medioambiente laboral debería estar reglamentado en la ley.
Ejemplo: Exigencias de la Ley de Medioambiente Laboral de Suecia:
El empleador:                                                       Los empleados:
Debe impulsar las medidas necesarias                       Deben colaborar en la mejoría del medioambiente 
para evitar los riesgos de salud                                 laboral llevando adelante las desiciones tomadas
física y psíquica de los empleados.                            en ese sentido.

Reglas éticas:
Discutir situaciones de riesgo, principios, áreas problema, no hacer críticas personales.
Respetar el secreto profesional y no comentar lo discutido por fuera del ámbito.
Hacer críticas constructivas y llevar adelante propuestas de mejora.
Escuchar como quisieras ser escuchado.
Documentar para poder hacer el seguimiento de las propuestas de cambio y mejoras.


Adaptado del trabajo de la Dra. Elvira Ciganda
Landstingshalsan-Orebro-Suecia
2009